domingo, 22 de junio de 2008

En la Pedriza









Nos fuimos Manolo, Jose Manuel y yo a la Pedriza, a fumarnos un cigarrito en el sitio donde están las cenizas de nuestro querido Tinín.
La verdad que pasamos una buenísima tarde, recordando a nuestro colega, en este - para casi todos nosotros - mítico paraje.
Este paseo es ideal para ir con niños pues resulta atractivo y sencillo. Aguas arriba de uno de los arroyos que alimentan al río Manzanares, se llega a una charca con una pequeña cascada. Se accede a través de un camino donde, sin grandes dificultades, niños y grandes pueden llegar al tiempo que se descubren los atractivos de La Pedriza.

El recorrido parte del aparcamiento de Canto Cochino, lugar al que se llega a través de la carretera del Parque Regional -se encuentra restringido el paso a un número determinado de vehículos, debiendo esperar a que haya salidas, una vez superado el límite- y tras pasar el collado de Quebrantaherraduras.

Desde el final de la pista que da acceso al aparcamiento, se llega a un puente que cruza el río Manzanares, tras el cual se ve el recinto de una Escuela-Taller, la cual se bordea por la izquierda, entrando a un pinar donde se encuentran varios caminos. Siguiendo por el GR-10 (con líneas rojas y blancas), se va bordeando la Escuela al tiempo que se adentra en un pequeño bosque que se va acercando a un arroyo, el de la Majadilla.

Una vez superada la finca de la Escuela-Taller, el camino continúa ligeramente elevado sobre el arroyo y poco después comienza a ascender ligeramente. Unos 250 metros después se llega a un llano - la famosa "Pradera de los Lobos" - y se pasa junto a una gran peña, que llega hasta el sendero, conocida como el Tiburón. Nada más pasar la roca, una senda desciende hacia el río desembocando en la charca Kindelán.

Desde aquí se puede optar por volver cruzando el arroyo y andando, junto a la orilla, a través de un camino despejado que se encuentra de nuevo con la Escuela-Taller tras cruzar el Arroyo de la Majadilla a través de una pasarela. Otra opción para alargar el recorrido es volverse al camino desde la charca Kindelán y avanzar, en torno a un kilómetro más, llegando al Refugio Giner, construido en 1916, por los ‘descubridores’ de La Pedriza.

Distancia aproximada: 2,5 kilómetros.
Duración aproximada: 45 minutos.
Desnivel: 50 metros.
Dificultad: baja.

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